Son pocas cosas las que me levantan de mi cama a las doce de la madrugada. Normalmente disfruto del calor del cobijo viendo vídeos en YouTube hasta que el cansancio me alcanza y al final quedo dormido. Cuando no me alcanza el cansancio disfruto del insomnio escuchando algún álbum musical desconocido para mí o exploro algún libro que tenga al alcance. Hoy, sin embargo, gracias al implacable determinismo, me levanté. En mi ritual cotidiano entre a YouTube a ver qué tenía por ofrecer la plataforma en esta madrugada y me encontré con un vídeo de Alvinsch de su serie “analizando música de mierda” ¿el protagonista de este capítulo? Bad Bunny. Tenía que verlo. Entré con cierta desconfianza, he de ser honesto, muchas veces me he sentido incómodo con los vídeos de Alvinsch. No por su contenido, sino más bien por la manera de tratarlo. Me aburrían. Solo había podido disfrutar un par de ellos. Sin embargo, entré y ahora estoy frente al teclado. Yo esperaba el capítulo común en el que se burlaba...