Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2021

17 de marzo, 2021

Puede ser que mi caso, es decir, mi existencia, se traduzca en una de las actividades creativas menos constantes de la historia de la humanidad, pero también incansable.  No quiero prometerme nada, ni prometer nada a mis lectores imaginarios, pero este diario es una idea que me salvó la vida y que no quiero abandonar. Sin embargo, he descubierto también nuevos rumbos literarios que quiero explorar e inmortalizar de algún modo en mis letras. Por eso esto no es más que un balín más en un cartucho inagotable, que pretendo usar hasta que el ataúd me lo permita.  ... He vuelto también a las lecturas, a las obsesiones con los autores que me constituyen y a la búsqueda irremediable de palabras que me ayuden a expresar todo lo que imagino. Por supuesto, no soy constante. Pero hoy es un día excepcional, me siento vital y mis ojos se mantienen insaciables, solo quieren ver letras en frente a ellos, hoy es uno de esos días en los que la biblioteca de Babel parece nimia ante mi sed. Por d...

Amo

  “…estoy ahorrando hasta las lágrimas, aunque escaseo…” -N. Hardem- Amo. Amo en exceso. Salgo a la calle, a la esquina, al cuarto que está frente a mi cuarto en la casa de mis padres y todo lo que encuentro son cosas amables. Amo con desenfreno a la humanidad que me rodea y a la que ignoro, a la que critico y a la que alabo, a la que hace parte de un camino recorrido y la que aún no ha llegado a cruzarse con mis pasos. Amo, como cualquiera que tenga el valor de hacerlo, con dolor. Amo. Sufro. Cada día habitan en mí esas dos sensaciones, aunque en realidad sea solo una, y me siento desdichado y dichoso al mismo tiempo. Me lleno a diario de excusas para abandonar la vida y a diario me convenzo de que hay aun algo más por hacer, por descubrir, entonces sigo. No hay razón, no hay método, ni siquiera hay compañía apta para alguien como yo, no hay nadie que merezca perderse en las turbulencias de una mente tan simple como la mía. Y aún así nunca estoy solo. Pero la compañía de est...

Hay que sacar a los niños del bosque

“life is just a ride” -Bill Hicks-   Quisiera decir que vivimos en el siglo de las cargas históricas, de las consecuencias ineluctables, o cualquier definición que me ganara la atención de la gente a la que quiero llegar, pero no puedo. Creo que es muy pronto para definir este siglo, incluso esta década, es apenas el dos mil veintiuno. Sin embargo, me parece tan claro lo que ocurre en el mundo que no tengo otra opción distinta a escribir. El problema es que aunque quiera ser radical no puedo, no creo tener la solución a los problemas que nos atañen; aunque quiera ser escuchado no va a ser así, no soy nadie, no soy un intelectual, tampoco un famoso, mis palabras son simplemente eso y si alguien lee esto serán mis conocidos cercanos que poco o nada me dirán acerca de lo que venga a continuación, no por ellos, sino porque, como dije, no tengo una verdad que controvertir, ni una solución que nadie haya dicho antes, lo que voy a escribir solo es una página más de un libro que se l...

La irrelevancia de la verdad

  “Una verdad, en arte, es aquella cuya contradictoria es igualmente cierta” -Oscar Wilde- Recuerdo, no sin cierta dificultad, a aquel hombre que habitaba en los bares nocturnos de mi ciudad natal. Era un hombre quizá de mi estatura, tal vez un poco más alto o un poco más bajo, eso es irrelevante, de cualquier modo, sus palabras siempre lo hacían ver más grande al resto, era sin duda, como decía René Lavand en uno de sus shows, un hombre de tres dimensiones, porque el hombre es alto y ancho, pero él era alto, ancho y profundo. Digo esto porque caracterizar a ese personaje basado en su aspecto físico sería irrelevante, a simple vista era un bogotano como cualquier otro. Sin embargo, cuando la noche estaba avanzada y el licor que tomaba desinhibía sus sentidos, la prosa que salía de su boca podía ser causa de las envidias más altas en el círculo artístico que se reunía allí. Sobra decir de paso que nadie que no haya pisado alguno de los bares que él frecuentaba lo conoce, en ef...