Esta mañana me desperté, tomé mi celular y abrí Instagram. En un post vi la siguiente descripción: “AI imagina cómo sería una fiesta salvaje de Harry Potter”. Diez imágenes constituían la publicación y en todas se veían las ahora tan frecuentes imágenes generadas por inteligencias artificiales con Hermione fumando porro, Luna con una pinta Hipster, los gemelos brindando con quién sabe qué, Ron tomando malas selfies, etc. Incluso estaba Dumbledore tirando pasos prohibidos en la pista. Todo esto de las AI parece el preludio de una guerra santa, de esas que, como hace tantos siglos, determinaron que el mundo occidental sería, en gran parte y de manera casi incorregible, cristiano. Hay significados en juego, paradigmas y nociones que constituyen nuestra realidad e identidad como especie están siendo puestos en tela de juicio por la aparición de estas “nuevas” tecnologías. No han faltado, por supuesto, quienes dicen que nos acercamos a la Matrix, a Terminator y a tantas otras ficciones ...