La primera vez que escuché de Carolina Sanín fue en mis tiempos de universidad, por un alboroto que se había armado entre la profesora y los encargados de turno para alborotar a la moral: 'Chompos'. Un grupo de memes controversiales en Facebook. En este grupo fue donde vi su cara, por primera vez también, photoshopeada con un ojo morado y una frase que decía algo así como: “cuando el patriarcado te pone en tu lugar”, lo que fue, por supuesto, el causante del alboroto que más allá de cualquier cosa, fue un ridículo que hubiera preferido no haber presenciado, por motivos que no me conciernen en este momento. No volví a saber de la profesora por bastante tiempo hasta que hace unos días cuando vi un hilo que respondía Irene Vallejo y en el que Sanín, muy dulcemente como siempre, la corregía. Por supuesto, escuché su nombre en alguna clase de literatura, o en alguna promoción de un libro que estrenaba; pero no había tenido la oportunidad de verla nuevamente en acción: cizañera e i...
Me encuentro en la 71ª No. 14-45, abajito de la Caracas con setenta y dos, frente a dos cocinas ocultas y un mural de Graffiti que contrasta con los repartidores que van y vienen, a veces esquivando recicladores y yerbateros, otras dejando pasar a uno que otro bus que pasa por la calle. Es la entrada de una casa que bien podría ser casa de partido político, pero que, en realidad, es todo lo contrario. Entre una ventana que sostiene torcido al letrerito verde de la dirección y una pared rodeada de firmas rojas y negras, se lee, por si quedaba alguna duda Dmental Graffiti Shop. Es la segunda vez que estoy acá, la primera fue hace un par de semanas cuando llegué, casi por casualidad, al Circuito Hibrido Vol. 1 2023 de Amen Gallery, la casa hermana (siamesa, en realidad) de la tienda. El circuito consistió en una serie de talleres de distintas áreas artísticas: lettering, fotografía, producción musical, narrativa y, por supuesto, Graffiti. Al final de cada taller se llegó a un product...