Llevo todo el día viendo las publicaciones del "día internacional de la salud mental" y no me puedo sentir más asqueado al ver las pretensiones austeras y pseudofilantropicas de las grandes industrias y los voceros-influencers que pudren el espíritu con sus máscaras de alcance mediatico, dicen ellos, benéfico y humanitario. ¿Qué es la salud mental? Me he preguntado desde que hace unos años decidí colgarme de un tubo para terminar con tanto absurdo. Aún no encuentro la respuesta. Sin embargo, como todo aquel que quiere vehementemente llegar a la verdad, sé lo que no es. Salud mental no es esa sonrisa pretenciosa de perfección y estabilidad; salud mental no es lo que dijo el departamento de mercadeo de la empresa para la que trabajo: "viaja, lee, rodeate de gente exitosa y descansa (solo de vez en cuando)"; salud mental no es llenar la garganta de psiquiatricos para que el nudo se disuelva en químicos reguladores de humanidad. Y se me reprochará que los estudios resp...