Ir al contenido principal

 23 de julio

Volví, sin besos, sin alegrías. Volví. Medio muerto y medio derretido. Hablo con D y me responde con complicidad, como si el secreto nos uniera, como si las babas se quisieran reunir de nuevo, como si siguiéramos en esa noche en la que todo se fue un poco a la mierda y terminé otra vez en el psiquiátrico.

Pero volví.

Siento el proceso de escritura algo rezagado, pero claro. Siento que las palabras salen con naturalidad, si es que algo así existe en las artes, pero escribir dos renglones me cuesta un esfuerzo colosal, como si escribiera usando la laringe en vez de las manos.

Volví.

Grito.

Sobrevivo y por eso escribo. Ya no necesito ayuda, sino muerte. Tengo a Pizarnik, no sé si será suficiente. Me prohíben leerla, eso solo quiere decir que es bueno que la lea, pero no lo hago, no sé cómo se lee la tristeza de una genio, tampoco sé escribir la mía. Mierda. O merde como diría ella. En fin.

Volví, aquí, donde nadie me lee, volví para estar solo nuevamente.

Comentarios

Entradas populares de este blog

SOBRE HADAS Y BRUJAS

La primera vez que escuché de Carolina Sanín fue en mis tiempos de universidad, por un alboroto que se había armado entre la profesora y los encargados de turno para alborotar a la moral: 'Chompos'. Un grupo de memes controversiales en Facebook. En este grupo fue donde vi su cara, por primera vez también, photoshopeada con un ojo morado y una frase que decía algo así como: “cuando el patriarcado te pone en tu lugar”, lo que fue, por supuesto, el causante del alboroto que más allá de cualquier cosa, fue un ridículo que hubiera preferido no haber presenciado, por motivos que no me conciernen en este momento. No volví a saber de la profesora por bastante tiempo hasta que hace unos días cuando vi un hilo que respondía Irene Vallejo y en el que Sanín, muy dulcemente como siempre, la corregía. Por supuesto, escuché su nombre en alguna clase de literatura, o en alguna promoción de un libro que estrenaba; pero no había tenido la oportunidad de verla nuevamente en acción: cizañera e i...

Alvinsch - Sala de espera

Son pocas cosas las que me levantan de mi cama a las doce de la madrugada. Normalmente disfruto del calor del cobijo viendo vídeos en YouTube hasta que el cansancio me alcanza y al final quedo dormido. Cuando no me alcanza el cansancio disfruto del insomnio escuchando algún álbum musical desconocido para mí o exploro algún libro que tenga al alcance. Hoy, sin embargo, gracias al implacable determinismo, me levanté. En mi ritual cotidiano entre a YouTube a ver qué tenía por ofrecer la plataforma en esta madrugada y me encontré con un vídeo de Alvinsch de su serie “analizando música de mierda” ¿el protagonista de este capítulo? Bad Bunny. Tenía que verlo. Entré con cierta desconfianza, he de ser honesto, muchas veces me he sentido incómodo con los vídeos de Alvinsch. No por su contenido, sino más bien por la manera de tratarlo. Me aburrían. Solo había podido disfrutar un par de ellos. Sin embargo, entré y ahora estoy frente al teclado. Yo esperaba el capítulo común en el que se burlaba...

Lámina Once - El Cuarteto de Nos

.   Frankenstein o Rorschach Hermes o Pandora.   Todos somos Frankenstein, Rorschach, Hermes, Pandora.   La lámina once es otra falsa mancha Otro grito de piedad y dolor antes de explotar Otra forma de acompañar el atuendo Con un toque de eterna soledad.   Porque el show debe… Esa condición animal, El amor, Aniquilado por la gula Cubierto por los ropajes más extraños Armaduras para no afrontar el miedo De no ser igual.   Recuerdo la primera vez que escuché El Cuarteto de Nos, corría algún año de mi juventud y no sabía qué hacer conmigo. La identificación fue inmediata y con el pasar del tiempo se convirtió en una constante. Dediqué en algún momento, con la cobardía del anonimato, esa frase eterna que se disculpó con todos mis ejemplos mientras les escupía que no quería ser como ellos. Y, así, provocando incendios para querer ser bombero, me fui hipnotizando con las letras de la banda. La lista es interminable, pero hoy me ...