“Uno de los más grandes triunfos del siglo diecinueve fue el limitar el significado de la palabra inmoral de tal manera que únicamente quienes beben demasiado o aman con excesiva copiosidad son ya inmorales. Todos los que cometen el resto de los pecados capitales pueden mirar desde las alturas, y con escandalizada indignación a los lascivos y a los glotones”
-Aldous Huxley-
Huxley es, en definitiva, uno de mis autores
favoritos. Cuando lo leí por primera vez en su icónico mundo feliz no pude sino
enamorarme de su mente y de su narración. Después, cuando fui descubriendo sus
ensayos sobre la percepción y su nueva visita al mundo feliz estuve seguro de la
admiración que sentía por él. Hoy, al terminar este nuevo descubrimiento de su
obra, el sentimiento no ha cambiado, por el contrario, sigue creciendo.
Arte, amor y todo lo demás o esas hojas estériles es, además de una sátira
tajante, una exploración de lo que es realmente importante para el ser humano.
El título, basado en el poema de William Wordsworth (autor al que se hacen
constantes referencias) es una pista de la crítica que preocupaba a Huxley al
escribir esta obra. En el libro se ven pistas de lo que más tarde se convertirá
en el mundo del fordismo y la hipnopedia con ideas como el necesario deseo de
volver a la tribu, a nuestro estado primitivo, enfrentadas a la paradoja que
presenta la imposibilidad de afrontar nuestra soledad una vez conocida la vida
moderna.
Hablando de la obra, el ambiente se puede resumir en
una suerte de mundo proustiano con unos personajes de inteligencia exasperante
y temores demasiado humanos para ser aceptados por la aristocracia. Si para
Proust los Verdurin eran el círculo al que había que acceder por todos los
medios, para Huxley el círculo de Mrs. Aldwinkle es el lugar que debe ser
abandonado por la extrema esterilidad de su sapiencia. Evidentemente de allí
proviene el título original, de la necesidad que crea Wordsworth al decir:
Enough
of Science and of Art;
Close
up those barren leaves;
Come
forth, and bring with you a heart
That
watches and receives.
La historia es precisamente la búsqueda de esas
obsesiones intelectuales que impiden enfrentarnos a la soledad y a la muerte.
Narrada en cinco partes busca en cada una de ellas explorar una obsesión. La
aceptación social, el conocimiento por el mero conocimiento, las necesidades
heroicas del hombre, los imperativos del amor, todo lo que sirva para olvidarse
de la reflexión que nos corresponde a cada uno. Un argumento bastante
heideggeriano, pero sin Heidegger, es decir, bien escrito, expresado desde la
sensibilidad y desde las reflexiones orgánicas de cualquier otro mortal. De
hecho, el punto de inflexión de la obra, el clímax que conduce a la conclusión
es precisamente la muerte, la ama y señora de los tambaleos más importantes a
los que se puede enfrentar un ser humano.
Más allá de eso queda poco por decir. Este libro es
una lectura totalmente recomendada. La escritura de Huxley es de una suavidad
tan perfecta que en menos de un abrir y cerrar de ojos uno ya ha avanzado cien
páginas y ha aprendido trescientas. No hay forma de no perderse en los mundos
que describe y de reírse con él de esta tragedia de mundo que disfrazamos con
Arte, amor y todo lo demás.
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