¿Sabes cuando las tareas mínimas (caminar, respirar, hablar) se vuelven completamente irrealizables? Entonces se anda con el mundo de peso en los pies, extrañado por la ligereza de los demás al caminar ¡Aún con su ceño fruncido caminan con el viento! Yo no sé habitar este mundo. Esta existencia que se prolonga a fuerza de su absurdo es insoportable. Si vivir por la promesa de un futuro pleno es lo que esperan de mí lamento decirles que incumpliré con ese mandato como he incumplido todos los imperativos: llevándolos a cabo con toda la ferocidad de mi alma, con toda la libertad que se merece cualquier acto humano y que este mundo condena a la moral y el pudor. Por eso mi sed de abandonarlo y mi necesidad de escribirle a la nada todo aquello que siento. Escribo esto para ti sin saber quién eres porque ya no sé a quién puedo enviar estos naufragios, para recibir el silencio ya tengo a las nubes, al mar, las azucenas. Escribo esto esperando por respuesta todo lo que puedas decirme porque yo ya estoy cansado de hablar; lo escribo a manera de declaración: este es mi voto de silencio, las palabras, sus palabras, no merecen mi lenguaje. Silencio bendito, muerte cansada, eso es todo lo que llega a mi muelle. No voy a traducirlo más, que se contaminen sus pulmones con su propia respiración, yo ya inhale suficiente de su humo olvidando el horizonte; hoy que el silencio se viste de mañana dejo pasar el humo a ustedes, a donde pertenece, yo me quedo acá con mi poesía. Viene Amarilla, viene Pink Tomate, viene Alejandra besando a Alfonsina y Silvina convertida en sol las abraza; viene la vorágine, las tempestades, la inconmensurable vida, viene la muerte y viene con té y marihuana bailando la música de las olas. Vienen y se sientan en mi muelle, yo ya no hablo, las palabras sobran, la poesía nos acompaña, ya no hace falta.
La primera vez que escuché de Carolina Sanín fue en mis tiempos de universidad, por un alboroto que se había armado entre la profesora y los encargados de turno para alborotar a la moral: 'Chompos'. Un grupo de memes controversiales en Facebook. En este grupo fue donde vi su cara, por primera vez también, photoshopeada con un ojo morado y una frase que decía algo así como: “cuando el patriarcado te pone en tu lugar”, lo que fue, por supuesto, el causante del alboroto que más allá de cualquier cosa, fue un ridículo que hubiera preferido no haber presenciado, por motivos que no me conciernen en este momento. No volví a saber de la profesora por bastante tiempo hasta que hace unos días cuando vi un hilo que respondía Irene Vallejo y en el que Sanín, muy dulcemente como siempre, la corregía. Por supuesto, escuché su nombre en alguna clase de literatura, o en alguna promoción de un libro que estrenaba; pero no había tenido la oportunidad de verla nuevamente en acción: cizañera e i...
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